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Si en los últimos tiempos habéis prestado atención a las informaciones aparecidas en la prensa “generalista”, muy probablemente estaréis familiarizados con los denominados Papeles del Paraíso. Aunque a priori tal vez penséis que ninguna de esas noticias podría tener nada que ver con los temas que solemos tratar en Android 5×1, lo cierto es que los nombres de varias de las empresas de las que habitualmente hablamos han aparecido reflejados en esos documentos.

¿Qué son los Papeles del Paraíso?

Antes de entrar a ver cuál es el papel de las citadas empresas tecnológicas en este asunto y sin ánimo de hacer una explicación muy densa, sí me parece oportuno explicar brevemente qué son los Papeles del Paraíso, por si alguno de vosotros no lo tuviese muy claro.

Los Papeles del Paraíso son un conjunto de 13,4 millones de documentos filtrados por una fuente desconocida al diario alemán Süddeutscher Zeitung (que el año pasado también recibió los denominados Papeles de Panamá),  que contienen información sobre multitud de personas y sociedades con dinero en paraísos fiscales. Entre los mencionados en esta documentación nos encontramos con gente de lo más variopinto: desde cantantes como Madonna o Bono de U2, hasta un familiar de Donald Trump, pasando por la mismísima reina de Inglaterra, Isabel II. Y sí, también aparecen empresas como Apple o Uber. Si queréis ahondar más en el asunto, podéis echarle un vistazo a este artículo en El Periódico, donde se explica con mayor amplitud.

Logotipo de Appleby

Por cierto, aunque se desconoce la fuente directa de la filtración, sí se sabe el origen de la gran mayoría de los documentos: provendrían de las bases de datos de la firma de servicios financieros y legales Appleby, con sede en las Bermudas, que ha asesorado a una gran cantidad de multinacionales de todo el globo desde hace varias décadas. Además, sabemos que la documentación filtrada contiene no sólo registros de cuentas de clientes concretos, sino incluso comunicaciones entre la asesoría y dichos clientes.

Y ahora sí, hechas las aclaraciones veamos cómo salpica este asunto a las empresas “nuestro” sector.

Apple aparece en los Papeles del Paraíso

En 2013, el Senado de los Estados Unidos acusó a Apple de haber hecho uso de la “ingeniería financiera”, mediante sociedades subsidiarias en Irlanda, para evitar pagar muchos impuestos en el país norteamericano. El propio Tim Cook tuvo que comparecer para defender a su compañía que, si bien no estaba siendo acusada de incumplir la ley, sí se estaba poniendo su buen nombre en entredicho. Cuatro años después, la compañía de Cupertino vuelve a ser noticia por cuestiones similares, desveladas por la filtración de los Papeles del Paraíso.

Tim Cook en el Senado de los Estados Unidos
Tim Cook, durante su comparecencia ante el Senado de los Estados Unidos

En 2014 las autoridades irlandesas anunciaron que endurecerían las condiciones de tributación en su país a partir de 2020; con ello, trataban de erradicar el denominado “doble irlandés”, que consiste en la creación de dos empresas irlandesas, una de ellas (que es la dueña de los derechos de propiedad intelectual) con sede social en un paraíso fiscal y la otra (que es la que realmente genera la actividad económica) con sede en el propio país. Por cierto, esta también era la táctica financiera de otros gigantes tecnológicos como Google o Facebook.

Apple comenzó entonces a moverse para tratar de seguir manteniendo a raya los impuestos a pagar. O, dicho de otro modo, trató de buscar otro paraíso fiscal. Y acabó por encontrarlo en la isla de Jersey, al sur del Reino Unido. La isla, aunque es políticamente dependiente del país anglosajón, tiene autonomía legislativa y tributaria, lo que le ha permitido convertirse en un paraíso fiscal. Así, Apple ha llevado allí sus empresas subsidiarias Apple Sales International y Apple Operations International mientras que Apple Operations Europe, por su parte, mantiene su sede social irlandesa.

Isla Jersey

Aunque hay países, como España, que han tratado de obligar a la compañía de Cupertino a pagar más impuestos de forma local, lo cierto es que hay un inmenso flujo de dinero (proveniente del mercado online, en su mayoría) que va directamente a los paraísos fiscales, donde la carga impositiva es casi testimonial. Por tanto, aunque en realidad la actividad económica se está realizando en un país concreto, el ingreso económico, a efectos tributarios, sólo existe en el paraíso fiscal. Si alguna vez habéis comprado algo en la tienda de Microsoft, o en Amazon, o habéis pagado una comisión de Ebay, habréis visto que las facturas indican una sede en Luxemburgo, donde existen ventajas fiscales que están de forma constante en el punto de mira de la Unión Europea. Actualmente, eso sí, esto es rigurosamente legal.

Factura de Ebay

Uber también figura en los Papeles del Paraíso

Gracias a las revelaciones de los Papeles del Paraíso, también hemos sabido que otra gran empresa que opera en el sector tecnológico, Uber, habría contratado en el pasado los servicios de asesoría de Appleby, con el fin de crear una sociedad (del tipo legalmente denominado como “sociedad comanditaria”) en Holanda.

Uber

El objetivo de la constitución de dicha sociedad mercantil sería el traspaso de varias de sus subsidiarias extranjeras hacia ella (canalizando, con ello, muchos de sus ingresos), a fin de acogerse a las ventajas e incentivos fiscales del país. Es una estrategia financiera similar a la utilizada por Tesla, por ejemplo.

¿Qué sucede con las demás empresas tecnológicas?

Tal vez más de uno se pregunte si las demás empresas tecnológicas no llevan a cabo prácticas similares a estas. Debemos decir que, obviamente, muchas de ellas también lo hacen, aunque no hayan sido nombradas en los Papeles del Paraíso.

Google Pixel 2

Google, que es la que más nos atañe por temática, también hace malabarismos fiscales espectaculares. A través de la creación de una filial en un país como Irlanda, cuya legislación permite el control de dicha filial desde, por ejemplo, un paraíso fiscal como las Bermudas. Esta filial, a su vez, crea una sociedad subsidiaria, también con sede social en Irlanda, que se encarga de gestionar todas las demás filiales de Google en África y Europa. La sociedad subsidiaria, por su parte, envía dinero a otra sociedad creada ex profeso en Holanda, que automáticamente vuelve a enviarlo a la filial irlandesa (la que es controlada desde las Bermudas). Todo, para escapar de la mano del fisco, aprovechándose de los vericuetos de las distintas legislaciones ¿Complejo, verdad? Personalmente, reconozco que me resulta completamente ininteligible.

No olvidemos que estas empresas están asesoradas por personas que conocen al dedillo hasta el último y más recóndito rincón de la legislación tributaria de los países implicados. Al común de los mortales, todos estos movimientos y sus porqués se nos escapan del entendimiento. Lo que sí hay que tener claro es el fin último. Es decir, que nuevamente se evitaría tributar en cada país donde se realizan actividades económicas y se canalizaría todo el flujo hacia uno de los países de la Unión Europea con la legislación tributaria más laxa y más beneficiosa para las multinacionales.

¿Hacia dónde vamos?

Tenemos certeza de que, al menos en el territorio de la Unión Europea, la Comisión llevaría ya tiempo trabajando en algún tipo de modificación de la legislación comunitaria en este sentido. Probablemente se irá en la dirección de impedir que haya países dentro de la Unión cuyas legislaciones nacionales permitan unas ventajas fiscales imposibles en otros países y que ponen en cuestión las normas de competencia del mercado.

Sede de la Comisión Europea

Por otra parte, también hay destacados nombres dentro del mundo de la economía que sostienen la tesis de que, si existen los paraísos fiscales, es porque en otros sitios existen los “infiernos” fiscales. Es decir, que hay países con una presión fiscal tan elevada y que ponen tantas trabas a la creación de empresas, que repelen cualquier tipo de inversión. Tal vez una reducción de los tributos generalizada a nivel europeo compensase a estas empresas, para evitar el tener que tejer todos sus entramados societarios en paraísos fiscales o asimilados.

Es, en cualquier caso, un problema delicado. No ya tanto desde el punto de vista legal, como desde el punto de vista moral. Como ya he dicho, con la cantidad de dinero que estas empresas destinan a sus servicios jurídicos y financieros, es muy complicado “cazarlas” en un renuncio. Pero sí es cierto que la imagen de ética empresarial que proyectan, si llega a calar entre los consumidores, puede llegar a costarles algún disgusto en el futuro.

¿Qué pensáis vosotros de todo esto? ¿Creéis que aparecer en filtraciones como los Papeles del Paraíso puede afectar a la imagen de las empresas tecnológicas de cara al usuario?

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"Treintaypicoañero" y eterno estudiante. Juntaletras primerizo. Aficionado a la tecnología, a los videojuegos, al cine, a la lectura y a otras muchas cosas, en especial si están relacionadas con el ocio.