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Es posible que a alguien le cueste creer que, en nuestro mundo basado en el consumo, haya demandas de productos que no pueden ser satisfechas de ninguna forma, aunque su fabricante ponga todos sus medios para conseguirlo. Tal podría ser el caso del que se supone que será el próximo procesador de gama alta de la norteamericana Qualcomm. Sí, estoy hablando del Snapdragon 845, el sucesor del chipset que hemos visto desfilar este año por la inmensa mayoría de los flagships del mercado. Y es que parece ser que, Samsung aparte, los fabricantes podrían tener problemas para montar este procesador en sus gamas altas, al menos a comienzos de 2018, por falta de existencias. ¿O hay más motivos?. Veamos los detalles de la información.

¿Escasez de Snapdragon 845 o acuerdo entre empresas?

Como más de uno supondrá, las empresas llegan a acuerdos de los que jamás tendremos noticia. Es, en parte, lógico, pues no dejan de ser acuerdos entre intereses privados y como tal pueden pasar desapercibidos para los clientes.

A ese respecto, ¿es Samsung la que ha comprado (o pre-comprado, si tenemos en cuenta que la fabricanción no habría comenzado) la práctica totalidad de la producción de Snapdragon 845 porque ha sido la primera en interesarse en el producto? ¿O hay un acuerdo entre la coreana y Qualcomm por el cual sus primeras remesas de este procesador son, en exclusiva, para Samsung?

Qualcomm

La información a la que hemos tenido acceso (a través de los compañeros de GSMArena), basada en datos da un “flitrador” con buena información, no acaba de aclarar este extremo. Parece claro que sí, que las primeras remesas del chipset se las llevaría Samsung y las utilizaría para sus eventuales Galaxy S9 y Galaxy S9+. Pero no queda claro que sea por un acuerdo de exclusividad y no porque una imposibilidad material de surtir más al resto de fabricantes.

Otra peculiaridad es que, supuestamente, Samsung lanzará dos versiones de sus gamas altas el próximo año, dependiendo de las regiones: una con el ya mencionado Snapdragon 845, para el mercado norteamericano; otra, con el Exynos 9810, procesador que la propia Samsung produciría, para Europa y Asia. No es, desde luego, nada que la empresa surcoreana no haya hecho antes. Pero esta filtración casaría mal con las informaciones de las que nos hicimos eco hacia finales de junio, en las que se apuntaba a que Samsung, precisamente con su Exynos 9810, buscaba lograr una independencia de Qualcomm.

Procesador Exynos 9810

¿En qué situación quedan los demás fabricantes?

De ser ciertas estas informaciones, los demás fabricantes se verían abocados a dos posibles escenarios (de esto, en principio, quedarían a salvo los gigantes chinos Huawei y Xiaomi, que podrían incorporar sus propios procesadores).

Por un lado, podrían retrasar la presentación y el lanzamiento de sus topes de gama, alejándolos de comienzos de año y moviéndolos hacia mitad de año o al tercer trimestre, cuando volviese a haber unidades del procesador disponibles. Por otro, podrían optar por escoger otro procesador distinto del Snapdragon 845 para sus gamas altas. No sería descartable, incluso, que algunos repitiesen con el 835 y centrasen sus esfuerzos en mejorar otros aspectos de sus dispositivos.

No obstante, insistimos, nada de esto es información confirmada por vías oficiales. Cuando se empiecen a vislumbrar los teléfonos que vayan a componer la gama alta de 2018, podremos ir despejando incógnitas. Entretanto, habrá que esperar a conocer más datos.

"Treintaypicoañero" y eterno estudiante. Juntaletras primerizo. Aficionado a la tecnología, a los videojuegos, al cine, a la lectura y a otras muchas cosas, en especial si están relacionadas con el ocio.