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Vaya por delante que no soy muy amigo de jugar a videojuegos fuera de las consolas y los ordenadores. Principalmente, porque los controles suelen ser una barrera infranqueable en mi caso, que acaban por arruinarme la experiencia. No obstante, reconozco que hay propuestas jugables que se adaptan perfectamente a las características técnicas de los dispositivos móviles y las tabletas, así como a las circunstancias en las que las que solemos usar estos aparatos. Hoy os traigo una pequeña reseña de un juego que, creo, se adapta perfectamente al esquema jugable táctil. Estoy hablando de Framed, que además se encuentra actualmente como oferta de la semana en la Google Play Store, y que saltó a la fama hace un par de años cuando Hideo Kojima, el padre de la galardonada saga Metal Gear, dijo de él que era su GOTY (juego del año, para entendernos).

Mecánicas sencillas al poder

La forma de jugar a Framed no podría ser más sencilla. En todos los niveles tendremos un mismo objetivo: conseguir que un mafioso (o mafiosa, depende de la escena) que parece sacado de la Chicago de los años 30 sea capaz de sortear a la policía, obstáculos y otras trampas arquitectónicas. Como si de un cómic se tratase, dichos niveles se presentan en una pantalla dividida en viñetas y, en cada una de ellas, se reproduce una porción de la secuencia total. Nuestra misión será reordenar las viñetas para que la secuencia pueda completarse sin ser arrestados, tiroteados o sin despeñarnos al vacío. Cuando ya tenemos todo colocado, le damos al botón de “Play” para que se inicie la escena y así comprobaremos si las hemos posicionado correctamente. Y, si no lo está, tocará volver a mover las viñetas, hasta que funcione.

Captura de pantalla de Framed

Hacia el comienzo del juego, lo único que debemos hacer es arrastrar las viñetas y recolocarlas (eso sí, hay alguna que no se puede mover, es decir, que tiene que suceder en el orden preestablecido). Pero, según avanzamos por las fases, algunas de las viñetas sólo podrán rotarse, lo que arrojará resultados distintos para nuestro “héroe” de gabardina y sombrero.

La forma de avanzar de nuestro mafioso responde a normas elementales. Por ejemplo, si de una viñeta salimos bajando una escalera de mano, en la siguiente entraremos por la parte superior, también bajando. Y si abandonamos una viñeta por el lado donde la pared es naranja, en la siguiente entraremos por donde haya una pared del mismo color. En algunas secuencias esto provoca una ligera confusión, porque cuesta ubicarse espacialmente. Pero, como digo, hay que dejar un poco a un lado nuestra orientación espacial y ceñirse a las “normas” del juego.

Si bien son mecánicas entretenidas y hasta cierto punto son un pequeño reto (nada del otro mundo, tampoco vayáis a pensar), para mí Framed tiene un pequeño problema: está completamente basado en el ensayo y el error y, lo que es peor, no “castiga” de ningún modo el fallo. Puedes probar eternamente las combinaciones de viñetas que se te antojen hasta acertar con la correcta. Claro, comprendo que sería complicado implementar un sistema de penalizaciones, pero está claro que sus desarrolladores han querido evitar a toda costa que alguien pueda quedarse atascado en una pantalla.

Pantalla Framed 2

Por otra parte, algo que tampoco gustará a todos (aunque siempre es una cuestión que genera debate) es que el juego es bastante corto. A mí, personalmente, no me importa. Creo que tiene la duración perfecta para lo que plantea y, si hubiese durado mucho más, podría llegar a hacerse muy monótono y reiterativo.

¿Arruinan estas cosas la experiencia que presenta el juego? A mi juicio no, pero sí creo que lo deja lejos de ser un GOTY, como aseveró el bueno de Hideo Kojima. Aunque, como casi todo en esta vida, esto es muy opinable.

Framed se presenta en un atractivo envoltorio

Como digo, aunque Framed hace gala de una gran sencillez en sus mecánicas jugables y, al fin y a la postre, no plantea un reto real, creo que no es en ningún caso tiempo perdido, en gran parte porque es una buena experiencia audiovisual.

El apartado gráfico apuesta, sin duda, por el minimalismo estético. Los personajes son, básicamente, siluetas negras, sobre las que se resaltan en blanco pequeños detalles (por ejemplo, la corbata blanca de los policías), mientras que los elementos del entorno utilizan una paleta de colores muy básica (en gran parte para facilitar las mecánicas jugables, claro). El conjunto, siempre con la silueta del skyline de una gran ciudad en el fondo, creo que funciona de maravilla.

El apartado sonoro está compuesto por una mezcla de saxofones con reverb y teclados que te trasladan a los Estados Unidos de la Ley Seca, acompañados de unas bases rítmicas potentes de bajos y percusión, con un sonido mucho más actual. La verdad es que estas dos “épocas sonoras” casan mejor de lo que pueda parecer a priori.

Pantalla Framed 3

En mi opinión, la conjunción de ambos apartados resulta muy agradable y justifica casi por sí sola el avanzar a través de los niveles. Es más, casi deja a las mecánicas jugables en un segundo plano.

En conclusión, creo que Framed es un “viaje” disfrutable, casi más por lo que te entra por los ojos y los oídos que por una excelsa jugabilidad. Por los 10 céntimos que cuesta ahora mismo en la Google Play Store, creo que merece algo más que un tiento. Eso sí, si estáis interesados en la propuesta del desarrollador Loveshack a este precio, debéis daros cierta prisa, porque ya sólo quedan tres días para que termine la oferta.

FRAMED
FRAMED
Price: 3,39 €

¿Habéis probado Framed? Si es así, ¿qué opinión os merece?

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"Treintaypicoañero" y eterno estudiante. Juntaletras primerizo. Aficionado a la tecnología, a los videojuegos, al cine, a la lectura y a otras muchas cosas, en especial si están relacionadas con el ocio.